Entra al pueblo mas lindo del este
Que pasa en el pueblo
Lugares bellos para el turista
Nuestro lindo paraiso
Todos los hoteles dentro y fuera del pueblo
Envia tu mensaje
Noticias
NOTICIAS DE LA
REP DOMINICANA


EL NUEVO DIARIO

LISTIN DIARIO
EL NACIONAL
HOY DIGITAL
DIARIO LIBRE
EL CARIBE CDN
CLAVE DIGITAL
IMPACTO DEPORTIVO
Turismo literario en Miches



“En Miches no hay mercado público y aunque hay pequeños supermercados y colmados, todavía la tradición pueblerina de los ventorrillos se mantiene. Adquirí de los sabrosos ñames amarillos locales varias libras a siete; las auyamas que lucían apetecibles y las yautías blancas, a diez pesos...”

Santo Domingo.-El grupo artístico "Arte Miches" nos invitó para que participáramos de su festival anual de cultura, con unas jornadas que incluyen, como su nombre lo indica, no sólo actividades literarias, sino de todas las artes.

Viajamos junto al ilustre narrador y periodista michero Rafael Peralta Romero, su esposa Daysi, y el joven periodista, su hijo Mijail, la poeta de Jarabacoa Taty Hernández, la joven musicóloga Karina Veras, el estudiante Lenny Pineda, y el poeta Juan Freddy Armando, director de la Biblioteca República Dominicana, para que habláramos de nuestras experiencias personales de La Literatura en Provincias.

La actividad promovida por el narrador Sélvido Candelario (autor de las novelas "El Testaferro" y "El Reino de Santa Cruz"), tendría como plato fuerte al día siguiente la participación en pleno del movimiento Interiorista que liderea Bruno Rosario Candelier, presidente de nuestra Academia de la Lengua y unas exposiciones de pinturas y esculturas, y esa noche la inauguración de la biblioteca Reina Antier, y la puesta en circulación en la localidad de la Antología Literaria del Seybo de Isael Pérez, donde figuran unos siete micheros.

Había, además, talleres de arte, como uno de serigrafía impartido por el profesor de la UASD, Leonardo Durán y en el Museo de los Yoleros, una exposición del artista plástico más destacado de la comunidad, Genaro Reyes, conocido como "Cayuco", que realiza esculturas con cuanto material encuentra disperso, desde deshechos plásticos, chatarras, maderos que pulen los ríos y el mar, piedras, etc..., convirtiendo estos desperdicios en obras de arte, siempre abierto al público y celosamente cuidado por jóvenes discípulos.

Llovía torrencialmente y el trayecto del Seybo a Miches estaba casi intransitable por partes, ya que están trabajando en la carretera, pero esos cuarenticinco kilómetros entre baches y hoyos, cruzando entre montañas y valles altos, se hacen interminables y tediosos. En el camino nos habíamos detenido en el parador El Oasis, entre Hato Mayor y El Seybo, donde hay algunas cosas típicas, especialmente sus famosos quesos de freír y de hoja y los sabrosos dulces de leche cortada en almíbar y en El Seybo el tradicional Mabí de los Gerónimos y el imponderable dulce de Tula, con fama nacional e internacional.

En cuanto al acto, aunque padecimos cortes intermitentes de luz y nos alumbramos con velas, el público, joven en su mayoría, soportó estoicamente mientras Peralta Romero hablaba de su experiencia personal en su patria chica; Juan Freddy Armando, que es nativo de Hato Mayor, hablaba de su infancia, de sus excelentes profesoras, de las lecturas clásicas que hizo en esos años de formación y daba consejos a los jóvenes.

Taty Hernández hizo una exposición de lo que ha ocurrido en el Cibao, detallando los logros y los avances conseguidos en los últimos años, sin dejar de citar a los iconos sagrados como Juan Bosch, Manuel del Cabral, Joaquín Balaguer, Rubén Suro, Los Nuevos, Amidverza, y finalmente los movimientos actuales, el Interiorismo y el Contextualismo y concluyó quien escribe, hablando de cómo durante el siglo pasado los que se destacaban en el interior del país podían publicar en las revistas capitaleñas como "Letras" y "Renacimiento" y en periódicos como Listín Diario.

Sin embargo, más tarde, los capitaleños habían hecho un coto cerrado y que pude publicar por primera vez en 1957, porque me recomendó Franklin Mieses Burgos a Rafael Herrera y luego por mi amistad con Freddy Gatón Arce en El Nacional y hablé de la famosa polémica con Andrés L. Mateo en el periódico El Sol, de la cual fue árbitro precisamente, Rafael Peralta Romero que dirigía la sección.

Die a los jóvenes que lo que importa es la calidad, que se preocuparan por la gramática normativa, que aprendieran a escribir bien, que aprendieran a meditar, y que leyeran lo que les cayera en la manos, pero especialmente a los clásicos, porque si no tenían una zapata de formación, mañana no podrían construir el edificio de una obra perdurable.

pués leímos poemas nuestros, Taty Hernández de su libro "Temblor de la Espera", "En el grito soterrado de mis vellos" que fue delirantemente aplaudido; Juan Freddy Armando leyó un poema vigoroso que encantó a la concurrencia y nosotros del volumen "Celebración del vino oscuro", el poema "Cuando la bella muere" y luego hubo comentarios y la puesta en circulación con presentación de Sélvido Candelario de la Antología de Escritores de la provincia El Seybo de Isael Pérez, con lo cual se cerró la actividad.

Actuó de maestro de ceremonias el escritor Juan Isidro Núñez (Fello).

Hubo donaciones de libros a la Biblioteca Reina Antier (un personaje religioso de la localidad), de parte de la Secretaría de Estado de Cultura. Hizo la entrega Domingo Guerrero, funcionario de ese ministerio y luego donamos nuestros libros, Taty y yo.

Entre otras personas estuvieron presentes la directora de cultura en Higüey, Romina Bayo, deliciosa criatura porteña; el escritor Yiyo Robles y entre otros muchos, los talentos emergentes, Norman Guzmán y Waynory Martínez, que hacen pininos en la poesía y la narrativa, con quienes, Freddy Armando, Isael Pérez y yo, tuvimos un encuentro, oímos sus producciones y les dimos consejos.

Hubo un ágape típico en el local de Arte Miches donde había una exposición naif de autodidactas locales que pintaban el paisaje marino omnipresente y las montañas que enmarcan bellamente a este pueblo dormido junto a su mansa bahía y luego la visita obligada al bar de Francia Amparo, El Patio, cerrado en la noche michera y el vino que alegra corazones y el baile donde Fran de la Cruz escuchando y bailando viejos boleros y merengues modernos.

Al día siguiente, bien temprano salí por las calles a otear el pueblo y al mar. Eran las siete y algo de la mañana y el sol daba con furia, haciendo olvidar el día anterior.

En Miches no hay mercado público y aunque hay pequeños supermercados y colmados, todavía la tradición pueblerina de los ventorrillos se mantiene. Adquirí de los sabrosos ñames amarillos locales varias libras a siete; las auyamas que lucían apetecibles y las yautías blancas, a diez pesos.

Se levanta en el parque, de espaldas al mar, un escenario donde Johnny Ventura comenzará su serie de cincuenta conciertos celebrando sus bodas de oro con la música, que Peralta Romero quiere que siembren de uveros y que se llame Anfiteatro Los Uveros, como antiguamente se llamaba el pueblo. Ojala el nuevo incumbente lo complazca.

La carretera por Sabana de la Mar que continúa hacia los Nisibones, está intransitable totalmente y es una pena, porque este litoral, sobre todo en Las Cañitas, aldea que sirvió de escenario a la novela de Carmen Natalia, "La Victoria", es sencillamente encantador y aunque el turismo no ha venido a dañar la idílica paz provincial, es una lástima y una vergüenza nacional, que a estas alturas, exista una zona rica, sin vías de comunicaciones decentes y transitables.

Esa es la tragedia de Miches, una población de gentes laboriosas y esforzadas, de bellas playas, con mucha gente talentosa.

Alguna vez volveré a uno de sus muchos hoteles (algunos confortables), a charlar con los citados, con los viejos que saben historias, con el inquieto Isidro Peralta (Sirito), lector voraz, y la imponderable regidora Francia Amparo, en ese delicioso e idílico rincón fresco y sombrío que es El Patio, a sentir el país en ese Este verde y ganadero y en ese Miches que aún duerme plácidamente en el regazo de la mar como un hijo inocente en la falda tibia de su madre.

back