

Asimismo, refirió que, además de los supuestos atropellos de que fue víctima, ha recibido amenazas de muerte por su teléfono móvil.
El exiliado haitiano refirió que conoce de cara a quienes le agredieron y que está dispuesto a identificarlos ante las autoridades correspondientes.
Jean Pool D., quien se encuentra en República Dominicana desde 1994, cuando se produjo el retorno al poder del hoy ex presidente haitiano Jean Bertrand Aristide, afirmó que el merengue nació en realidad en Haití y que los dominicanos le hicieron algunos arreglos y lo adoptaron como suyo.
Se discute aún el origen del merengue. Entre las opiniones diferentes acerca del tema encontramos:
Al parecer Lizardo se acerca al meollo de la cuestión. En 1844 el merengue aún no era popular, pero ya en 1850 se puso de moda, desplazando a la Tumba. A partir de ese momento tuvo muchos detractores.
A principios de la década de 1850 se desató en los periódicos de la capital dominicana, una campaña en defensa de la Tumba y en contra del merengue que reflejaba el auge que iba adquiriendo el merengue en detrimento de la última.
Don Emilio Rodríquez Demorizi dice: "Los orígenes del merengue siguen pues, en la niebla. No parece que pueda atribuirse a origen haitiano. De haber tenido esa oscura procedencia no habría gozado de boga alguna en 1855, época de cruentas luchas contra Haití; ni los que en ese año repudiaban al merengue habrían dejado de señalar tal procedencia como suficiente motivo . Tampoco lo señaló Ulises Francisco Espaillat en sus escritos contra el merengue en 1875".
En realidad, poco se sabe en concreto acerca del origen del merengue. A mediados del siglo pasado, de 1838 a 1849, un baile llamado URPA o UPA Habanera, se paseó por el Caribe llegando a Puerto Rico donde fue bien recibido. Este baile tenía un movimiento llamado merengue que al parecer es la forma que se escogió para designar el baile y llegó a nuestro país donde ni siquiera se mencionó en los primeros años. Posteriormente fue bien acogido y hasta el coronel Alfonseca escribió piezas de la nueva música con títulos muy populares como "¡Ay, Coco!", "El sancocho", "El que no tiene dos pesos no baila", y "Huye Marcos Rojas que te coje la pelota".
La estructura musical del merengue en la forma que se puede considerar más representativa, constaba de paseo, cuerpo o merengue, y jaleo. Se le quiere atribuir a Emilio Arté erróneamente el haber agregado el paseo al merengue tal como existía en su época. Toda la música se escribe a un ritmo de 2 x 4 y existen discrepancias en cuanto al número de compases que deben constituir cada parte, pues se abusaba a veces al alargarlas "ad infinitum".
Las formas literarias que acompañan al merengue son las más comunes dentro del arte popularÑ la copla, la seguidilla, y la décima, apareciendo pareados de vez en cuando.
Desde el principio el merengue se interpretó en los instrumentos que poseía el pueblo y que les eran más fáciles de adquirir, las bandurrias dominicanas, el Tres, el Cuatro. A fines de siglo pasado hizo su entrada por el Cibao el acordeón diatónico de origen alemán que por su fácil manejo desplazó la bandurria. Por sus escasas posibilidades melódicas este instrumento limitó la música que interpretaba y así el merengue se conservó en cierta forma desvirtuado con relacion al original.
Con esta variante el merengue se adentró en la sociedad dominicana, integrándose por completo con ciertos sectores sociales desplazando inmediatamente a otras danzas que como la Tumba, por ejemplo, requerían de sus ejecutantes (bailadores) un gran esfuerzo mental y físico. Este último tenía once figuras diferentes. Es fácil de imaginarse por qué el merengue con su coreografía reducida a la más simple expresión pudiera desplazar a todos sus rivales y acaparar el fervor del pueblo.

Coreografía

Santiago (R.Dominicana), (EFE).- Un periodista haitiano exiliado en República Dominicana denunció hoy en Santiago (norte), que fue golpeado por dominicanos molestos porque afirmó en una emisora radial que el merengue, el ritmo musical más popular en este país, surgió en Haití.
Jean Pool D. declaró que luego de emitir su juicio en la estación de radio varias personas lo interceptaron y le reprocharon que estaba denostando la cultura dominicana.
"Me dijeron que era un mal agradecido, porque además de que en el país me han dado buena acogida, me estoy encargando de desacreditarlo, y me echaron en cara mi nacionalidad haitiana y de inmediato comenzaron a golpearme", manifestó.